En 1988, el australiano Barton Lynch conquistó el título mundial de surf. En aquella época, el circuito todavía se llamaba ASP World Tour, y el surf profesional era un universo muy diferente al que conocemos hoy en día.
A pesar de la evolución en las tablas, las maniobras y la escena global, la esencia permanece intacta, y Barton Lynch es la personificación de ello.
Décadas después, continúa zambulléndose en el mar con la misma pasión. En el video más reciente, Lynch es captado surfeando una impresionante ola en Hawái.
Esas imágenes de 40 segundos resumen una vida entera dedicada a leer el mar, respetando el posicionamiento y fluyendo con pasión en cada curva de las paredes líquidas.
“De eso se trata todo”, escribe Lynch. “Líneas limpias, curvas poderosas y el gozo de surfear, sin importar la edad o la época”.
Para él, el surf siempre ha sido más que un deporte o un arte. Es medicina, una forma de vivir.
No hay lugar mejor que Hawái para celebrar este sentimiento —el núcleo de las olas, el templo de la cultura del surf.
En el fondo, todos los que se lanzan al mar saben: surfear es, sobre todo, alimento para el alma.
Fuente: Barton Lynch